jueves, 7 de diciembre de 2017

Entrevista con madre de exalumno con TEA

Vistas las anteriores entradas, podemos pasar a la acción para recabar información sobre el periodo educativo de Santiago, que finalizó hace unos meses cuando se graduó en el centro de educación especial para alumnos TEA Colegio Aucavi de Ventas (Madrid). En la graduación individual que tuvo junto a sus profesores, familiares y amigos, pude ver su trayectoria en el centro y los logros y capacidades que había conseguido en él. De forma que mi investigación comienza aquí, con una entrevista a su madre, profesora Música de Educación primaria del CEIP Winston Churchill de Vicálvaro:
-Santiago, ha finalizado recientemente su etapa educativa ¿Cómo ha transcurrido este periodo para él? Tengo entendido que cursó las etapas de Educación Infantil y Primaria.
-En el colegio, donde yo daba clase, en Morata de Tajuña, estuvo desde los cuatro años, es decir, tuvo dos cursos de Infantil, hasta los 10 años en quinto. A los 10 años nos recomendaron que lo cambiáramos de centro porque ya el desfase curricular era muy grande. Creo que el objetivo de esa etapa era que se socializara y lo consiguió con creces. Es un objetivo importante, porque un niño autista la dificultad que tiene es la relación con la realidad, es un niño que se encierra en sí mimo y le cuesta tener una relación con los demás, aunque cada uno es diferente. Ha Santiago le vino muy bien. Era un colegio normal, público de Línea 3 y él tenía jornada completa, se quedaba a comer y se hizo amigo de todo el mundo, se sabía el nombre de todos, los de su clase y de su curso.
-Entonces la socialización de Santiago con sus compañeros era normal…
-Normal no, porque en un niño autista no puede ser del todo normal, se relacionaba con todo el mundo a su manera, y todo el mundo le quería un montón.
-Podemos catalogar esta relación de buena entonces.
-Demasiado buena, le mimaban en exceso y como él se deja mimar, por ejemplo cuando subían del recreo por las escaleras las niñas le subían, y cuando se le mima él se deja y no se esfuerza. Le llevaban en volandas, a esos extremos llegaban.
-En todo caso le sirvió para socializar y abrirse al mundo.
-Desde luego, y además le sirvió para otras cosas, aprendió a leer. De hecho yo pensaba que no iba a aprender nunca, pero aprendió con todos los sistemas posibles de enseñanza que hay.
-Santiago tuvo que dejar la primaria porque su desfase curricular era muy grande ¿Podía en los cursos anteriores seguir bien el programa?
-A nivel curricular no seguía, necesitaba adaptaciones.
-¿Cómo realizaba su profesor esas adaptaciones, adaptaba su currículo particular o modificaba aspectos de la clase entera?
            -Hacía su adaptación individual, además salía en determinadas horas a Logopedia, Fisioterapia y Pedagogía Terapéutica. Él nunca pudo seguir el currículo. Date cuenta de que además del autismo sufre un problema en las manos, en toda la conexión entre el cerebro y la punta de sus dedos tiene una dificultad enorme, por eso no puede seguir. Ahora mismo tiene 19 años y escribe como un niño de 4. Eso no ha sido capaz de mejorarlo, ha sido imposible por más que hemos trabajado, lo que hay que intentar ahora es no perderlo.
-Si Santiago estuvo hasta los diez en Primaria, ha estado nueve años en el centro de educación especial para chicos con autismo Aucavi ¿Qué ventajas ha tenido para él estar en este centro en vez de seguir la educación convencional?
            -La enseñanza a este nivel en el Aucavi es muy especializada para este tipo de chicos, entonces en vez de estar en una clase que donde son veinticinco, está en una donde son cinco, y tiene su profesor y su profesor de apoyo con lo cual pueden dedicar a cada uno mucho más tiempo. Además, no sieguen el currículo sino que se centran en aprender a hacer cosas. Él ha tenido sus clases de Matemáticas, una formación normal, pero luego han dedicado una buena parte a una formación que les enseña a vivir en la realidad. Por ejemplo si iban a un sitio de Madrid podían ir en Metro porque eran muchos menos en lugar del clásico autocar para las excursiones. Santiago siempre ha tenido mucho miedo al Metro y una buena enseñanza ha sido poder ir en él. Han salido muchísimo y hecho muchas cosas fuera del colegio, lo que le ha ayudado a conocer el mundo exterior. Tenían una sección en el que le enseñaban a cocinar, otra de deportes en la que aprendió a patinar, que le costaba mucho. En un curso más avanzado tenían una sala con cocina y camas a modo de casa donde aprendió a hacerse la cama, a poner y quitar la mesa, cosas que en un colegio normal no habría aprendido. Es una educación completamente diferente. les enseñaban a comprar y pagar en un pequeño supermercado cercano donde la cajera los conocía, aunque Santiago a día de hoy no es capaz de hacerlo porque no conoce el valor del dinero.
-¿Cómo ha sido la socialización de Santiago con sus compañeros de Aucavi en comparación con su etapa en primaria?
            -La socialización ha sido buena, pero ha tenido el inconveniente de que sólo estaba junto a chicos que estaban afectados, no tiene ninguna referencia de comportamiento normal más allá de los profesores, mientras que en el colegio de Primaria se relacionaba con gente que no estaba afectada. Pero ha estado muy a gusto y conocía a todo el mundo en el colegio.
-Y ahora que Santiago ha terminado su etapa formativa ¿A qué se dedica?
            -Ahora está en el Servicio de Adultos, afortunadamente en el mismo centro porque todo pertenece a la Fundación Aucavi, lo cuál le ha facilitado mucho la integración en su nueva etapa. Tiene varias actividades, entre ellas el Basic fit, en el que va al gimnasio, ya no a la clase de Educación Física del colegio, sino con más gente. Hace bicicleta, corre en la cinta, se mete a veces en clase de pilates. Va a natación, como hacía en el colegio, y luego un par de veces a la semana tienen jardinería: trabajan en su propio huerto donde plantan y recogen, y limpian el jardín. Hay un día que hacen cocina y también hacía cafetería, una actividad muy interesante que han tenido que dejar por el cierre de la cafetería que colaboraba, un bar de la misma calle del colegio. Ellos iban por los locales de la zona tomando nota de cómo querían los cafés y luego los distribuían cerrados en bandejas.
-Santiago ha tenido entonces un formato de educación mixto con una etapa normalizada y otra de educación especial. Para concluir ¿Se podría afirmar que este es un buen modelo para la educación y formación de chicos con necesidades educativas especiales asociadas al TEA?
            -Depende, cada chico es un mundo, es completamente diferente, cada uno tiene unas necesidades, y según las que tenga le vendrá bien un modelo u otro. En el caso de Santiago ha ido muy bien, pero hay otros niños que deberían abandonar la Primaria cuanto antes, si no se está integrando. Si se va integrando y es un bien para él y para los compañeros, debe seguir, si no lo mejor es llevarle cuanto antes a un centro especializado.
-Es decir, hace falta una evaluación constante.

            -Sí, hay que ir viendo, no se puede generalizar. Cada estudiante es un mundo, también cada autista. Lo más importante de Santiago es que ha pasado de ser un niño siempre en crisis, siempre gritando y enfadado, a ser feliz, y hemos descubierto que es un tipo simpático. Ese ha sido el cambio más grande que se ha dado él, y ha sido gracias a su educación, y estamos encantados.
-Muchas gracias.

-Colegio fundación Aucavi
http://www.fundacionaucavi.org/servicios/colegio-aucavi

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