Vistas las anteriores entradas, podemos pasar a la acción para recabar información sobre el periodo educativo
de Santiago, que finalizó hace unos meses cuando se graduó en el centro de
educación especial para alumnos TEA Colegio Aucavi de Ventas (Madrid). En la
graduación individual que tuvo junto a sus profesores, familiares y amigos,
pude ver su trayectoria en el centro y los logros y capacidades que había
conseguido en él. De forma que mi investigación comienza aquí, con una
entrevista a su madre, profesora Música de Educación primaria del CEIP Winston
Churchill de Vicálvaro:
-Santiago, ha finalizado recientemente su
etapa educativa ¿Cómo ha transcurrido este periodo para él? Tengo entendido que
cursó las etapas de Educación Infantil y Primaria.
-En
el colegio, donde yo daba clase, en Morata de Tajuña, estuvo desde los cuatro
años, es decir, tuvo dos cursos de Infantil, hasta los 10 años en quinto. A los
10 años nos recomendaron que lo cambiáramos de centro porque ya el desfase
curricular era muy grande. Creo que el objetivo de esa etapa era que se
socializara y lo consiguió con creces. Es un objetivo importante, porque un
niño autista la dificultad que tiene es la relación con la realidad, es un niño
que se encierra en sí mimo y le cuesta tener una relación con los demás, aunque
cada uno es diferente. Ha Santiago le vino muy bien. Era un colegio normal,
público de Línea 3 y él tenía jornada completa, se quedaba a comer y se hizo
amigo de todo el mundo, se sabía el nombre de todos, los de su clase y de su
curso.
-Entonces la socialización de Santiago con
sus compañeros era normal…
-Normal
no, porque en un niño autista no puede ser del todo normal, se relacionaba con
todo el mundo a su manera, y todo el mundo le quería un montón.
-Podemos catalogar esta relación de
buena entonces.
-Demasiado
buena, le mimaban en exceso y como él se deja mimar, por ejemplo cuando subían
del recreo por las escaleras las niñas le subían, y cuando se le mima él se
deja y no se esfuerza. Le llevaban en volandas, a esos extremos llegaban.
-En todo caso le sirvió para socializar y
abrirse al mundo.
-Desde
luego, y además le sirvió para otras cosas, aprendió a leer. De hecho yo
pensaba que no iba a aprender nunca, pero aprendió con todos los sistemas
posibles de enseñanza que hay.
-Santiago tuvo que dejar la primaria
porque su desfase curricular era muy grande ¿Podía en los cursos anteriores
seguir bien el programa?
-A
nivel curricular no seguía, necesitaba adaptaciones.
-¿Cómo realizaba su profesor esas
adaptaciones, adaptaba su currículo particular o modificaba aspectos de la
clase entera?
-Hacía su adaptación individual,
además salía en determinadas horas a Logopedia, Fisioterapia y Pedagogía Terapéutica.
Él nunca pudo seguir el currículo. Date cuenta de que además del autismo sufre
un problema en las manos, en toda la conexión entre el cerebro y la punta de
sus dedos tiene una dificultad enorme, por eso no puede seguir. Ahora mismo
tiene 19 años y escribe como un niño de 4. Eso no ha sido capaz de mejorarlo,
ha sido imposible por más que hemos trabajado, lo que hay que intentar ahora es
no perderlo.
-Si Santiago estuvo hasta los diez en
Primaria, ha estado nueve años en el centro de educación especial para chicos
con autismo Aucavi ¿Qué ventajas ha tenido para él estar en este centro en vez
de seguir la educación convencional?
-La enseñanza a este nivel en el
Aucavi es muy especializada para este tipo de chicos, entonces en vez de estar
en una clase que donde son veinticinco, está en una donde son cinco, y tiene su
profesor y su profesor de apoyo con lo cual pueden dedicar a cada uno mucho más
tiempo. Además, no sieguen el currículo sino que se centran en aprender a hacer
cosas. Él ha tenido sus clases de Matemáticas, una formación normal, pero luego
han dedicado una buena parte a una formación que les enseña a vivir en la
realidad. Por ejemplo si iban a un sitio de Madrid podían ir en Metro porque
eran muchos menos en lugar del clásico autocar para las excursiones. Santiago
siempre ha tenido mucho miedo al Metro y una buena enseñanza ha sido poder ir
en él. Han salido muchísimo y hecho muchas cosas fuera del colegio, lo que le
ha ayudado a conocer el mundo exterior. Tenían una sección en el que le
enseñaban a cocinar, otra de deportes en la que aprendió a patinar, que le
costaba mucho. En un curso más avanzado tenían una sala con cocina y camas a
modo de casa donde aprendió a hacerse la cama, a poner y quitar la mesa, cosas
que en un colegio normal no habría aprendido. Es una educación completamente
diferente. les enseñaban a comprar y pagar en un pequeño supermercado cercano
donde la cajera los conocía, aunque Santiago a día de hoy no es capaz de
hacerlo porque no conoce el valor del dinero.
-¿Cómo ha sido la socialización de
Santiago con sus compañeros de Aucavi en comparación con su etapa en primaria?
-La socialización ha sido buena,
pero ha tenido el inconveniente de que sólo estaba junto a chicos que estaban
afectados, no tiene ninguna referencia de comportamiento normal más allá de los
profesores, mientras que en el colegio de Primaria se relacionaba con gente que
no estaba afectada. Pero ha estado muy a gusto y conocía a todo el mundo en el
colegio.
-Y ahora que Santiago ha terminado su
etapa formativa ¿A qué se dedica?
-Ahora está en el Servicio de
Adultos, afortunadamente en el mismo centro porque todo pertenece a la
Fundación Aucavi, lo cuál le ha facilitado mucho la integración en su nueva
etapa. Tiene varias actividades, entre ellas el Basic fit, en el que va al
gimnasio, ya no a la clase de Educación Física del colegio, sino con más gente.
Hace bicicleta, corre en la cinta, se mete a veces en clase de pilates. Va a
natación, como hacía en el colegio, y luego un par de veces a la semana tienen
jardinería: trabajan en su propio huerto donde plantan y recogen, y limpian el
jardín. Hay un día que hacen cocina y también hacía cafetería, una actividad
muy interesante que han tenido que dejar por el cierre de la cafetería que
colaboraba, un bar de la misma calle del colegio. Ellos iban por los locales de
la zona tomando nota de cómo querían los cafés y luego los distribuían cerrados
en bandejas.
-Santiago ha tenido entonces un
formato de educación mixto con una etapa normalizada y otra de educación
especial. Para concluir ¿Se podría afirmar que este es un buen modelo para la
educación y formación de chicos con necesidades educativas especiales asociadas
al TEA?
-Depende, cada chico es un mundo, es
completamente diferente, cada uno tiene unas necesidades, y según las que tenga
le vendrá bien un modelo u otro. En el caso de Santiago ha ido muy bien, pero
hay otros niños que deberían abandonar la Primaria cuanto antes, si no se está
integrando. Si se va integrando y es un bien para él y para los compañeros,
debe seguir, si no lo mejor es llevarle cuanto antes a un centro especializado.
-Es decir, hace falta una evaluación
constante.
-Sí, hay que ir viendo, no se puede
generalizar. Cada estudiante es un mundo, también cada autista. Lo más
importante de Santiago es que ha pasado de ser un niño siempre en crisis,
siempre gritando y enfadado, a ser feliz, y hemos descubierto que es un tipo
simpático. Ese ha sido el cambio más grande que se ha dado él, y ha sido
gracias a su educación, y estamos encantados.
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